¿Cómo se diagnostica el asma?
Diagnosticar el asma suele ser difícil. Para muchas personas, los síntomas del asma suelen ir y venir. Por eso es importante que hable sobre sus síntomas con un médico, de preferencia un especialista en asma. Los especialistas en asma son alergistas y neumólogos certificados y están capacitados en el diagnóstico y las pautas de tratamiento del asma.
Como un detective habilidoso, su médico investigará y buscará pistas para determinar la causa de sus síntomas. Algunas de esas pistas pueden ser las siguientes:
- Sus signos y síntomas
- Sus antecedentes médicos y familiares
- Un examen físico
- Pruebas de función pulmonar y otros análisis médicos
No hay un único factor o prueba que confirme el diagnóstico de asma. Se trata de armar un rompecabezas para ver si todo encaja.
¿Cómo se utilizan los antecedentes familiares y de síntomas para el diagnóstico del asma?
El médico puede hacerle preguntas sobre sus síntomas de asma, su historial médico y sus antecedentes familiares. Estas son algunas preguntas para considerar antes de su cita:
- ¿Cuándo empezó a notar los síntomas?
- ¿Cómo los describiría? ¿Tiene tos? ¿Dificultad para recuperar el aliento? ¿Respiración ruidosa?
- ¿Cada cuánto aparecen?
- ¿Cuánto duran?
- ¿Qué los mejora o empeora?
- ¿Tiene síntomas nocturnos?
- ¿Usted o algún familiar tienen antecedentes de lo siguiente?
- Asma
- Alergias ambientales (como fiebre de heno)
- Alergias alimentarias
- Rinitis
- eczema (dermatitis atópica)
- Bronquitis
- Resfríos que duran meses en vez de días
- ¿Qué problemas de salud tiene?
- ¿Cómo es su entorno hogareño, escolar o laboral?
- ¿Fuma?
- ¿Está expuesto al tabaco que fuma algún familiar o alguien en su hogar o trabajo?
- ¿Tiene tos o dificultad para recuperar el aliento cuando hace ejercicio?
- ¿Los problemas respiratorios le dificultan el sueño?

¿Cómo se utiliza el examen físico para el diagnóstico del asma?
Los médicos observan cómo se mueven los músculos del pecho y el abdomen cuando respira. Utilizan un estetoscopio para oír el flujo de aire desde y hacia los pulmones.
Los médicos también pueden observar el interior de la nariz. Buscan signos de afecciones que suelen acompañar el asma, como las siguientes:
- Rinitis (inflamación de la nariz)
- Sinusitis (inflamación de los senos paranasales)
- Pólipos nasales (sacos llenos de mucosidad en el interior de la nariz)
Pueden examinar la piel para buscar signos de eczema (dermatitis atópica). Tanto el asma como el eczema se producen por inflamación. Las investigaciones sugieren que las personas con asma tienen más probabilidades de tener eczema. Tener eczema en la niñez y desarrollar asma más adelante es parte de la marcha alérgica.
Pruebas utilizadas para diagnosticar el asma
Una vez que el médico analizó los antecedentes médicos y realizó un examen físico, si se sospecha que el asma puede ser la causa, son necesarias pruebas diagnósticas. Como parte del diagnóstico del asma, se hacen pruebas de función pulmonar o de respiración para medir la función pulmonar.
El médico también puede realizar pruebas de alergia para determinar si los alérgenos son un posible desencadenante de los síntomas de asma. Además, puede hacer pruebas adicionales para descartar otras afecciones. No se utiliza una única prueba para diagnosticar el asma, sino que cada una es una pieza del rompecabezas.
Prueba de espirometría
La espirometría es la prueba de función pulmonar más común. Debe respirar profundamente y luego exhalar todo lo que pueda en la máquina. Esto se hace con un dispositivo llamado espirómetro. Un espirómetro es un dispositivo computarizado que analiza el funcionamiento de sus pulmones. El espirómetro muestra cuánto aire puede inspirar y exhalar y la velocidad a la que lo hace durante un tiempo determinado. Los resultados indican si tiene las vías respiratorias inflamadas, estrechas o tensas.
Es posible que haga la prueba varias veces en una sola visita. Puede hacerla antes y después de usar un broncodilatador de alivio rápido con albuterol. Si los resultados de la prueba mejoran después de usar el medicamento, esto es un indicador importante de asma.

Prueba de flujo espiratorio máximo
Una prueba de flujo espiratorio máximo (FEM) mide la velocidad a la que el aire sale de los pulmones. El flujo espiratorio máximo puede medirse como parte de una espirometría. También se puede hacer con un dispositivo portátil llamado medidor de flujo máximo (MFM).
La prueba consiste en inspirar profundamente y luego soplar con fuerza en el dispositivo. El dispositivo mide la velocidad del aire que exhala con fuerza. Las pruebas de FEM se hacen como parte de una espirometría en el consultorio del médico, pero puede usar un MFM en casa. Es posible que el médico le pida que haga pruebas en casa para asegurase de que el tratamiento del asma esté funcionando.
Prueba de provocación con metacolina
Si no tiene síntomas de asma el día del examen, los resultados de una prueba de función pulmonar podrían ser normales. En este caso, su médico podría solicitar otra prueba, llamada prueba de provocación con metacolina. También se la suele llamar prueba de broncoprovocación.
La metacolina es un medicamento que provoca un estrechamiento breve de las vías respiratorias que es más intenso en personas con asma.
Las pruebas de provocación con metacolina se realizan con la supervisión de un médico. Se comienza con una medición por espirometría de referencia y luego inhala una pequeña cantidad de metacolina y repite las pruebas de función pulmonar. Toma dosis crecientes de metacolina hasta alcanzar una dosis máxima o hasta que presenta una disminución del 20 % de su función pulmonar. Si la prueba provoca una disminución de la función pulmonar, es probable que tenga un diagnóstico de asma.
Examen de FeNO
FeNO significa fracción exhalada de óxido nítrico. El óxido nítrico es un gas que producen las células de los pulmones en respuesta a la inflamación. Un examen de FeNO o de fracción exhalada de óxido nítrico mide la cantidad de gas en los pulmones. Una cantidad elevada de FeNO siguiere un nivel mayor de inflamación en los pulmones.
En este tipo de prueba de función pulmonar, exhala de forma lenta y sostenida en un tubo de mano. Mientras exhala, el dispositivo mide la cantidad de gas en su aliento. Esto ayuda al médico a medir la inflamación en los pulmones. Es posible que el médico repita el examen de FeNO en citas de seguimiento para buscar signos de control del asma.
Los exámenes de FeNO también pueden ayudar al médico a determinar el mejor tratamiento para usted.

¿Cómo se diagnostica el asma moderada a grave?
El asma de cada persona es única, y los médicos la evalúan en un espectro. Algunas personas pueden desarrollar asma persistente moderada o grave. Se estima que entre el 5 y el 10 % de las personas con asma tienen asma grave.
El asma persistente moderada implica síntomas diarios y en más de una noche por semana. El asma persistente grave implica síntomas durante el día y la mayoría de las noches por semana. Los pacientes de asma grave pueden ir con frecuencia a la sala de emergencias o al hospital. Es posible que no puedan ir al trabajo o a estudiar ni hacer actividades sencillas por sus problemas respiratorios.
Algunas personas pueden desarrollar un subtipo de asma llamado asma eosinofílica, que es una forma grave de asma. Los eosinófilos son glóbulos blancos que combaten las infecciones, pero también provocan inflamación. Las investigaciones muestran una conexión entre un nivel alto de eosinófilos en la sangre y la gravedad de los ataques de asma. El diagnóstico de asma eosinofílica puede incluir análisis de sangre, una muestra de esputo o una biopsia bronquial o un análisis de líquido bronquial.
Es importante diagnosticar el asma moderada a grave para que usted y su médico puedan determinar las mejores opciones de tratamiento. Los medicamentos biológicos suelen recetarse para tratar el asma eosinofílica.
La Prueba de Control del Asma de GSK
Preguntas y respuestas sobre el diagnóstico del asma
Estas son algunas de las preguntas más frecuentes que recibimos sobre el diagnóstico del asma. Si tiene alguna pregunta que le gustaría ver respondida aquí, envíele un correo electrónico a nuestro editor.
Revisado por:
Dr. Bradley Chipps, FACAAI, alergista y neumólogo pediátrico certificado del Capital Allergy and Respiratory Disease Center en Sacramento, California. Obtuvo su título de médico en el Departamento Medicina de la Universidad de Texas en Galveston, en 1972. Es expresidente del Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología (ACAAI).









