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Cuando los niños se convierten en adolescentes, suelen buscar más independencia de sus padres. Esto es normal, por supuesto. Pero para los jóvenes con asma, esa independencia incluye tomar una mayor responsabilidad sobre el cuidado de su salud.

Padres: ¿Su hijo adolescente sabe usar correctamente el inhalador de rescate o alivio rápido? ¿Sabe cuándo usar el inhalador de control o el de rescate? ¿Tiene fácil acceso al inhalador en casa y en la escuela?

La transición de la atención pediátrica a la de adultos no sólo es esencial en el manejo del asma, sino que también es parte del crecimiento. La planificación de esta transición puede empezar incluso desde la escuela secundaria. Esto les da a los adolescentes y jóvenes el tiempo necesario para desarrollar las habilidades de autocuidado que son clave para mantenerse saludables.

Empoderar a un adolescente para que sepa manejar el asma y se ocupe de su propio cuidado tiene muchos beneficios. Puede mejorar su salud física y mental. Además, puede reducir el riesgo de ataques de asma. Y puede mejorar los resultados médicos a largo plazo.

Una mujer con un cárdigan beige está sentada en un sofá, sonriendo y hablando con una niña de trenzas envuelta en una cobija a rayas. Están en una habitación luminosa con rayos de sol entrando por la ventana.

¿Quién puede ayudar a los adolescentes en su transición a la atención médica para adultos?

Los padres, las enfermeras escolares y los proveedores de salud pueden jugar un rol clave en este proceso.

Los padres pueden apoyarlos asegurándose de que su hijo adolescente:

  • tome los medicamentos para el asma regularmente;
  • conozca su historial médico;
  • comprenda sus desencadenantes del asma;
  • sepa cómo agendar citas médicas;
  • lleve un control de las recetas y sepa cómo renovarlas.

El equipo escolar, incluidos las enfermeras y maestros, puede ser un gran apoyo para el manejo del asma en el colegio, ya que puede ayudar a que los adolescentes:

  • se sientan cómodos hablando del asma y de su salud en general;
  • aprendan a tomar los medicamentos correctamente;
  • se aseguren de seguir el Plan de acción contra el asma mientras están en clases.

Los proveedores de atención médica juegan un rol fundamental en esta transición. Durante las consultas, pueden:

  • motivar a los jóvenes a hacer preguntas;
  • atender primero a los adolescentes solos, e invitar a los padres a ingresar al final;
  • darles materiales educativos o recursos en línea sobre el asma;
  • establecer métodos de comunicación para emplear luego de la consulta;
  • hablar sobre temas clave, como el impacto de fumar y cómo evitar factores ambientales que empeoren el asma.

¿Cómo pueden los padres ayudar a los adolescentes a que manejen el asma por sí mismos?

Enseñar a un adolescente a manejar el asma de manera independiente es un proceso gradual, que requiere apoyo y paciencia. Como afección crónica, requiere atención permanente. Es importante que los jóvenes tomen las riendas de su salud mientras van creciendo.

Esto es lo que deben saber para manejar el asma por sí mismos:

  • comprender que el asma es una enfermedad crónica;
  • saber cómo usar correctamente un inhalador;
  • entender en qué consiste el control del asma;
  • reconocer los signos y los síntomas de un ataque de asma;
  • comprender cuándo usar el inhalador;
  • diferenciar entre los inhaladores de rescate y los de control;
  • identificar y evitar posibles situaciones desencadenantes o riesgosas;
  • saber gestionar los síntomas;
  • saber cuándo pedir ayuda médica;
  • contar con habilidades para manejar el impacto emocional de convivir con el asma.

Los campamentos para jóvenes con asma son una excelente oportunidad para aprender habilidades de autocuidado para el asma, junto a otros adolescentes que también tienen la enfermedad.

Con las herramientas, el apoyo y el conocimiento adecuados, los padres pueden ayudar a sus hijos adolescentes a sentirse seguros en el manejo del asma. Son habilidades que los acompañarán toda la vida y les permitirán mantenerse sanos y activos.

¿Cómo pueden verificar los padres si su hijo adolescente está aplicando las habilidades de autocuidado para el asma?

Algunos adolescentes pueden tardar en adaptarse a la responsabilidad de cuidarse a sí mismos. Podrían haber altibajos ocasionalmente. El rol de los padres es el de supervisarlos regularmente, apoyándolos pero sin invadirlos. Por ejemplo, pueden preguntarles: ¿cómo te sientes hoy? ¿has tenido síntomas de asma? ¿estás usando el medicamento según lo previsto? (Para confirmar si su hijo adolescente está usando el medicamento, los padres pueden comprobar el contador de dosis del inhalador).

Algunas señales, como menos ataques de asma o menos olvidos en las dosis, ayudan a verificar que su hijo está siguiendo la rutina prevista. Alentar la comunicación abierta y reconocer sus avances los ayuda a aumentar su confianza para seguir adelante en su autocuidado.

El uso correcto del inhalador es importante para asegurarse de que el medicamento llegue a los sitios necesarios en los pulmones. Los adolescentes pueden necesitar recordatorios sobre la forma de uso, pero les desagrada sentir que reciben órdenes. Puede pedirle sutilmente que le muestre cómo lo usa (pueden revisar juntos las instrucciones que lo acompañan o mirar un video tutorial).

También pueden practicar juegos de roles con situaciones simuladas de asma, para evaluar su conocimiento y reacciones ante una emergencia. Esto puede ayudarlos a practicar acciones y tomar decisiones adecuadas en caso de que sea necesario.

También podría ser una buena idea implementar recompensas para reconocerlos buenos hábitos en el cuidado del asma. Si su hijo adolescente ya tiene cierta edad, puede vincularlo con otros beneficios, como el permiso para usar el auto un sábado por la noche.

Además, podrían conversar abiertamente sobre cualquier posible preocupación que pudieran tener. Los jóvenes frecuentemente necesitan expresar su ansiedad y miedos sobre el asma y cómo les afecta, y es importante que sepan que pueden hablar abiertamente.

¿Qué aspectos se deben considerar al pasar de la atención pediátrica a la atención para adultos?

El proceso de adaptación de los adolescentes al autocuidado del asma debe adaptarse a la madurez y a las necesidades personales de cada uno. Esto implica evaluar su nivel de independencia y madurez. También se deben reconocer y respetar las creencias y las costumbres culturales.

Los proveedores de atención médica pueden mantener una buena relación con los adolescentes, si se ganan su confianza. Deben alentarlos a hablar abiertamente y escucharlos sin juzgarlos. El uso de un lenguaje sencillo y familiar puede ayudar a que se entiendan mejor. El hecho de mantener una buena relación en el presente puede facilitar la conexión futura con los médicos para adultos.

¿Cómo alentar a los adolescentes a que tomen los medicamentos a diario?

Los padres y los proveedores de atención médica pueden ayudar a los adolescentes a recordar tomar los medicamentos. Esto puede facilitar el control del asma.

Sugerir a los adolescentes que pongan el inhalador en un lugar que usen todos los días, como la mesa de noche o del baño. Por ejemplo, cuando se levantan y se cepillan los dientes en el baño, también pueden aprovechar a utilizar el inhalador en ese momento. De este modo, no lo olvidarán.

En el caso de los jóvenes que puedan olvidarlo ocasionalmente, es útil tener inhaladores de reserva en diferentes lugares de la casa. Por ejemplo, dejar uno en la mesa del comedor puede recordarles que lo usen mientras desayunan.

Un joven de piel clara y cabello corto aparece de perfil contra un fondo gris oscuro. Lleva un suéter azul marino y tose con el puño cerrado, luciendo incómodo o pensativo.

¿Qué aspectos dificultan el autocuidado para el asma en los adolescentes?

Es común que muchos adolescentes no sigan los planes de tratamiento previstos. A veces tienden a adoptar conductas de mayor riesgo, debido a los cambios hormonales, emocionales y del desarrollo. Como, por ejemplo, no llevar el inhalador de rescate a la escuela u olvidar tomar el medicamento diario de control.

Otras razones por las cuales algunos jóvenes no siguen el tratamiento pueden ser las siguientes:

  • están buscando su independencia;
  • no quieren sentirse diferentes de sus pares;
  • no están de acuerdo con el plan de autocuidado;
  • no creen que los tratamientos funcionen;
  • tienen poco tiempo, debido a tareas familiares o escolares;
  • adoptan conductas de riesgo como fumar o beber.

Es crucial que los padres y los proveedores de atención médica se aseguren de que el adolescente entienda que el asma es una afección crónica, que no desaparecerá por sí sola. También puede ser necesario asegurarles que los medicamentos que usan no les causarán problemas de salud.

Cuando los jóvenes aprenden formas positivas de manejar su diagnóstico de asma, es posible que obtengan resultados más saludables en su vida adulta.

Algunas maneras de estimularlos para que sigan su tratamiento incluyen:

  • hablar con ellos, pacientemente y sin juicios, sobre las barreras que enfrentan;
  • reconocer que el tratamiento puede sentirse como una carga;
  • sugerir herramientas para tomar decisiones en conjunto;
  • revisar periódicamente el tratamiento juntos;
  • establecer metas realistas.

Una médica de cabello rizado habla con una paciente de cabello largo y oscuro en un consultorio. La paciente, que usa un suéter claro, está sentada y sonríe. Se ve equipo médico de fondo.

¿Sobre qué deben hablar los adolescentes con su proveedor de salud en relación al asma?

Una buena relación con su proveedor de atención médica es importante para los jóvenes. Hay estudios que demuestran que esto puede mejorar el cumplimiento del tratamiento.

Durante las consultas con los proveedores de atención médica, anime a su hijo adolescente a compartir detalles sobre su entorno escolar o laboral, sus aficiones y planes para el futuro. Hablar sobre preocupaciones y prioridades, y cómo podrían afectar el cuidado del asma.

En las citas médicas, se les puede solicitar a los adolescentes y padres que proporcionen:

  • su historial médico completo;
  • los tratamientos previos y actuales que se han seguido;
  • su Plan de acción contra el asma actualizado, si lo hubiera;
  • información sobre su cumplimiento y capacidad de autocuidado;
  • una nota de derivación de atención médica, si fuera necesario.

Si no tiene un Plan de acción contra el asma, es un buen momento para solicitarlo. Las escuelas generalmente requieren que estos Planes figuren en sus registros.

También es importante hablar sobre el control del asma. ¿Los síntomas han empeorado? ¿Ocurren casi todos los días y las noches? Su hijo adolescente podría estar desarrollando asma grave o no controlada. El asma grave es una afección grave que puede requerir un tratamiento más avanzado.

¿El estrés afecta al autocuidado para el asma?

Algunos adolescentes pueden sentir más estrés mientras se adaptan a su autocuidado. Es importante apoyarlos con paciencia durante esta transición y fortalecer su confianza. Fomente estrategias para manejar el estrés.

El estrés puede dificultar el control del asma y aumentar las probabilidades de crisis. También puede aumentar la duración y la severidad de los síntomas.

Es importante identificar los factores estresantes que pueden desencadenar el asma. Podría ser que su hijo adolescente simplemente esté estresado por controlar el asma en la escuela. Es posible que se deba a la cantidad de tareas escolares, o a sentirse acosado en la escuela o a través de las redes sociales, o a sentirse diferente de sus compañeros. También podría ser por problemas personales, como conflictos con familiares o amigos, o el fallecimiento de un ser querido.

Además de colaborar con el alergista para asegurarse de que el asma esté correctamente controlado, póngase en contacto con un asistente social o un especialista en salud mental para identificar y tratar los posibles factores estresantes. Evalúe si existen factores estresantes en su vida que puedan estar influyendo. Lleve un registro de situaciones o experiencias estresantes para identificar posibles patrones y ajuste el Plan de acción contra el asma con el alergista.

¿Cómo pueden prepararse los adolescentes con asma para la vida después de la escuela secundaria?

La transición a la edad adulta conlleva nuevas experiencias para los jóvenes. Algunas de estas experiencias pueden generar descuidos en el tratamiento del asma. Estas experiencias incluyen, por ejemplo:

  • ir a la universidad;
  • entrar en el mundo laboral;
  • convivir con otras personas;
  • desarrollar nuevas relaciones;
  • asistir a reuniones sociales;
  • viajar y vivir nuevas aventuras.

Es fundamental que los jóvenes cuenten con herramientas que los ayuden a mantenerse seguros, mientras se adaptan a su nuevo nivel de independencia.

Para los jóvenes que se mudan a estudiar, es importante:

  • tener un proveedor de atención médica local en el lugar donde vivan;
  • conocer las opciones del seguro médico;
  • evitar vivir en espacios con presencia de desencadenantes ambientales.

Los adolescentes que se incorporan en el mundo laboral deben:

  • evitar trabajos que los expongan a desencadenantes ambientales;
  • informar a su empleador sobre su diagnóstico de asma;
  • mantener citas regulares con su proveedor de atención médica.

Iniciar tempranamente la transición a la atención médica para adultos puede ayudar a los adolescentes a desarrollar sus habilidades y confianza en el manejo del asma y su autocuidado, independientemente de su situación en la vida. Con el apoyo de los padres, enfermeros escolares y proveedores de atención médica, los adolescentes podrán lograr una transición exitosa.


April 2026
Revisado por:
Diego J. Maselli, MD FCCP ATSF El Dr. Maselli completó su residencia en Medicina Interna en la Escuela de Medicina de la Universidad de Texas en Houston y realizó su subespecialidad en Enfermedades Pulmonares y Cuidados Críticos en la Universidad de Texas en San Antonio, donde permaneció como parte del cuerpo docente.  Actualmente es el Jefe de la División y Profesor en la División de Enfermedades Pulmonares y Cuidados Intensivos de la Universidad de Texas en San Antonio. El Dr. Maselli es el Director Médico del Programa de Asma Grave Universidad de Texas en San Antonio.  Su área de investigación se centra en el asma grave, bronquiectasias y EPOC.

Revisado en ingles por:
Bradley Chipps, MD, FACAAI,
 is a board-certified allergist and pediatric pulmonologist with Capital Allergy and Respiratory Disease Center in Sacramento, California. He earned his medical degree from University of Texas Medical Branch in Galveston in 1972. He is Past President of the American College of Allergy, Asthma and Immunology (ACAAI).