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Hombre afroamericanoo mayor sosteniendo una pesa de mano con personas mayores detrás haciendo ejercicio

El ejercicio es una de las actividades más importantes que puede hacer por su salud en general. Es bueno para el corazón y los pulmones, y puede reducir el peso. Favorece la salud del sistema inmunitario, es bueno para el estado de ánimo y la salud mental, y ayuda a reducir el estrés.

¿Es seguro el ejercicio para las personas que tienen eccema (también llamado dermatitis atópica)? En algunas personas, el ejercicio o la actividad física vigorosa pueden empeorar los síntomas del eccema o provocar brotes. Esto puede ocurrir principalmente debido al sudor o al uso de ropa que irrita la piel.

Al igual que se debe precalentar antes de hacer ejercicio, es importante preparar la piel antes, durante y después del ejercicio. Esto ayudará a reducir el riesgo de brotes de eccema y mantener la piel sana.

¿Cómo afecta el ejercicio al eccema?

Por lo general, el ejercicio expone a las personas a factores desencadenantes que irritan los síntomas del eccema. Estos factores desencadenantes pueden causar picazón, sensibilidad y agrietamiento de la piel o empeorar los síntomas del eccema. Muchas personas con eccema evitan el ejercicio. Sin embargo, pueden y deben hacer del ejercicio una parte cotidiana de su vida.

El ejercicio y los factores desencadenantes del eccema

Cuando hace ejercicio, suda. Si hace ejercicio al aire libre, puede estar expuesto a alérgenos, aire seco, cambios climáticos y contaminación. Ciertas telas pueden raspar la piel mientras corre o hace ejercicio. Todos estos son factores desencadenantes comunes del eccema.

Comprender qué provoca el eccema es clave. Trabaje con su médico para identificar sus factores desencadenantes. Cuando sepa qué desencadena el eccema, podrá tomar medidas para prevenir la exposición y reducir los brotes de la enfermedad.

Sudor y eccema

Cuando el cuerpo entra en calor debido a la actividad física, la temperatura corporal aumenta. Para refrescarse y bajar la temperatura corporal, el cuerpo suda. Sudar es saludable y el cuerpo lo necesita. Sin embargo, el propio sudor puede irritar la piel.

El sudor se compone principalmente de agua y sal. Al evaporarse, el sudor puede resecar la piel y agravar el eccema.

¿Qué puede hacer para limitar la sudoración? En primer lugar, debe tener en cuenta los tipos de ejercicio que realiza.

  • Los ejercicios de alta intensidad, los aeróbicos o los que se realizan en el calor pueden provocar sudoración.
  • Los ejercicios de bajo impacto, como el yoga o el taichí, son más lentos, por lo que es menos probable que sude.
  • El entrenamiento de fuerza puede proporcionar beneficios positivos para la salud sin hacerlo sudar.

Asegúrese de hacer pausas regulares de descanso durante el ejercicio. Beba líquidos para mantenerse hidratado. Tenga a mano una toalla pequeña para secarse el sudor.

Después del ejercicio o la actividad física, quítese inmediatamente la ropa con sudor. Dejarse la ropa húmeda y con sudor puede irritar la piel.

¿Beneficia el sudor a la piel?

La piel es la primera capa de defensa que nos protege de los microorganismos (o gérmenes) que la habitan. Cuando las glándulas sudoríparas liberan sustancias a través de los poros sudoríparos, impiden la proliferación de gérmenes. El sudor nos protege de los gérmenes que invaden el cuerpo.

Dado que el eccema compromete la barrera cutánea, las personas con esta enfermedad corren más riesgo de verse afectadas por estos gérmenes. Los gérmenes pueden filtrarse a través de las grietas de la piel. Por lo tanto, si bien es importante secarse el sudor si causa un brote de eccema, recuerde que la sudoración tiene algunos beneficios.

Gráfico de varias personas con ropa de entrenamiento listas para hacer ejercicio

Seis consejos sobre el eccema y el ejercicio físico

Elabore un plan de ejercicio físico que tenga en cuenta el eccema. De este modo, podrá disfrutar de los beneficios del ejercicio y reducir al mismo tiempo el riesgo de un brote de eccema.

Manténgase hidratado antes, durante y después del ejercicio

Una buena hidratación es esencial para cualquier rutina de ejercicio. Ayuda a regular la temperatura corporal y mantiene la piel hidratada. La piel seca es un factor desencadenante del eccema, por lo que el agua es esencial.

Asegúrese de beber agua antes, durante y después de hacer ejercicio. De esta manera, evitará la deshidratación y protegerá la piel.

Si tiene planes de salir a dar un paseo o correr, lleve agua adicional para rociar el cuerpo si tiene mucho calor. Esto también puede ayudar a evitar que la piel se reseque.

Haga ejercicio en un lugar fresco

Hacer ejercicio con calor no solo le provocará más sudor, sino que el propio calor puede provocar los síntomas. Por lo tanto, lo mejor es evitar hacer ejercicio cuando hace calor.

Planifique sus ejercicios en un gimnasio con temperatura controlada. (Probablemente sea mejor evitar esa clase de yoga calurosa). Use un ventilador o entrene cerca de uno. Si debe hacer ejercicio al aire libre, hágalo por la mañana temprano o por la tarde, cuando las temperaturas hayan bajado.

Tenga a mano un paño húmedo y fresco para secarse el sudor de la piel. Esto puede ayudar a mantener la piel fresca y húmeda.

Tenga en cuenta las prendas que está usando

Las tendencias actuales en ropa deportiva incluyen prendas más ajustadas fabricadas con tejidos sintéticos. Lamentablemente, las telas sintéticas son factores desencadenantes comunes del eccema. Las prendas de licra y lana, en particular, pueden causar picazón e irritación de la piel.

La ropa de algodón es preferible para las personas con eccema. ¿Le preocupa que su ropa llame la atención en un gimnasio o centro de ejercicio físico concurrido y se sienta incómodo? No se preocupe. Elegir la ropa adecuada puede ayudarlo a prevenir un brote, y lo más importante es cómo se siente antes, durante y después de hacer ejercicio.

La ropa ajustada que raspa la piel también puede provocar un eccema. Además, puede retener el sudor. Use telas holgadas y transpirables cuando haga ejercicio.

Dúchese o báñese con agua tibia o fría después de hacer ejercicio

Probablemente desee darse una ducha caliente después de hacer ejercicio y quitarse el sudor. Sin embargo, el agua caliente puede resecar e irritar la piel. También puede dañar la barrera cutánea, lo que puede empeorar el eccema.

En lugar de ello, dúchese o báñese con agua tibia o incluso fría. Es más probable que alivie la piel y reduzca los brotes.

Si se ducha en un gimnasio o centro de ejercicio físico, use su propio champú o productos de higiene corporal que sepa que son inocuos para el eccema.

¡Huméctese!

Tener eccema requiere adoptar una buena rutina de humectación. Las cremas humectantes son el tratamiento de primera línea para el eccema. Ayudan a proteger la capa externa de la piel reteniendo la humedad y combatiendo la sequedad. Ayudan a proteger contra alérgenos, agentes irritantes y bacterias. Y calman la piel dejándola hidratada durante más tiempo.

Se recomienda aplicar cremas humectantes antes y después del ejercicio. Aplique la crema humectante antes de que la piel se seque totalmente. Los ungüentos, que tienen mayor contenido de aceite, son los más eficaces para sellar la humectación.

Si se ducha después de hacer ejercicio, siga la misma rutina de cuidado de la piel con eccema que usa cuando se baña normalmente. Rehidrate la piel con una ducha o baño breves, sumérjase en agua tibia para que el agua se absorba; seque la piel con palmaditas, sin frotar; use inmediatamente una crema humectante para sellar la humedad. Este es el método “remojar y sellar”.

Hable con su médico sobre la rutina de humectación y los productos adecuados para controlar el eccema. En general, use ungüentos sin perfume, sin colorantes o transparentes. Las lociones contienen demasiada agua o alcohol y se evaporan con facilidad, mientras que algunas cremas tienen conservantes o fragancias a las que puede ser sensible. La vaselina puede causar incomodidad, pero para muchas personas es la mejor solución.

Reevalúe sus planes de ejercicio y tratamiento del eccema

Está justo en la mitad de su ejercicio y siente la picazón y el ardor de la piel sensible del eccema. No dude en hacer una pausa en el entrenamiento para evitar que empeore la situación. Humecte la piel afectada si es necesario.

También puede ser el momento de reconsiderar su rutina de ejercicios. Si hace ejercicios de alto impacto o intensos, tal vez le convenga cambiarlos por otros de bajo impacto. Por ejemplo, si sale a correr con regularidad, comience a caminar. También puede practicar yoga, kárate o taichí.

Si hace ejercicio en un gimnasio, consulte a un instructor qué programas o clases de ejercicio pueden ser más beneficiosos para usted.

¿Tiene brotes continuos que le impiden hacer incluso ejercicio liviano? Si es así, es hora de programar una cita con un alergista o dermatólogo para estudiar las opciones de tratamiento.

¿Es segura la natación para las personas con eccema?

La natación es uno de los mejores ejercicios de bajo impacto para el cuerpo. Ejercita todo el cuerpo y, al mismo tiempo, lo mantiene fresco. Para las personas con eccema, el agua de la piscina puede aportar beneficios adicionales.

Nadar en piscinas con cloro puede ser útil para muchas personas con eccema. Puede eliminar las bacterias de la piel y ayudar a curar el eccema. Es similar a tomar un baño de lejía, que a veces se indica para aliviar los síntomas del eccema. El cloro es una forma más fuerte de lejía.

Si tiene planes de nadar en una piscina con cloro, huméctese primero. Después de nadar, dese una ducha breve. Enjuáguese con agua fresca para eliminar el cloro de la piel y vuelva a aplicarse crema humectante.

Si no está seguro de que nadar sea bueno para el eccema, dese un chapuzón rápido primero. Si tiene una mala reacción al cloro, no vuelva a meterse. Si nadar en piscinas con cloro le reseca e irrita la piel, es mejor que no lo haga, por el momento.

¿Es seguro nadar en el mar si tiene eccema?

Algunas personas consideran que el agua salada del mar puede calmar la piel. Otras dicen que irrita la piel. Se necesita más investigación sobre este tema. Mientras tanto, si nadar en el mar irrita su piel, es mejor escuchar al cuerpo.

Al igual que en las piscinas, asegúrese de aplicar una crema protectora antes y después de nadar. Utilice también una loción de protección solar, siempre que no irrite más la piel.


Revisado por:
La Dra. Purvi Parikh, miembro del Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología (FACAAI), es alergista e inmunóloga pediátrica y de adultos en Allergy and Asthma Associates of Murray Hill en la ciudad de Nueva York. Integra el cuerpo docente como profesora adjunta clínica en los Departamentos de Medicina y Pediatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York.