¿Cómo saber si su trabajo le está causando asma?

¿Volvió al trabajo después de un relajadas vacaciones y en un par de horas comenzó a sentir dolor de cabeza, opresión en el pecho, sibilancia, tos o congestión nasal? Tal vez algo en su trabajo le está desencadenando alergia o síntomas de asma.

“Los síntomas de alergia o asma producidos por un altrabajo2érgeno o irritante al que podemos exponernos en nuestro trabajo diario son un problema serio”, dice Tonya Winders, Presidente y Directora Ejecutiva de La Red de Alergia y Asma (Allergy & Asthma Network), la organización nacional sin fines de lucro líder en educación, alcance comunitario y abogacía para los pacientes y familias con alergias, asma y otras condiciones respiratorias relacionadas. “Tener ciertas ocupaciones, o trabajar donde existe una mala calidad del aire debido al moho, el polvo, el uso de limpiadores químicos o una mantención inapropiada de los sistemas de ventilación, puede causar problemas respiratorios graves. Sobre todo para la gente con asma. Lo importante es detectar el problema a tiempo, educarse en el tema y buscar ayuda médica para establecer un plan de acción y un tratamiento adecuado”, agrega.

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), en el 2011, 25.9 millones de personas indicaron tener asma en Estados Unidos. De ellas, 3.600.000 son Hispanos/Latinos. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) indica que uno de cada cuatro adultos con asma sufre de asma ocupacional. Esto incluye asma de nuevo inicio (un trabajador sano presenta síntomas por primera vez en el lugar de trabajo); y asma agravada por el trabajo (asma preexistente que se agrava en el lugar de trabajo). De acuerdo con el CDC, en el 2008 hubo 14.2 millones de días de trabajo perdidos debido al asma.

Si piensa que su alergia o asma son causadas por algún alérgeno o irritante al que está expuesto por la naturaleza de su trabajo, o por algo que se encuentra al interior de su oficina, pida una cita con su médico de cabecera o con un alergista certificado. Registre sus síntomas todos los días y comparta la información con su doctor. Incluya lo siguiente:

• ¿Tiene síntomas sólo en el trabajo y desaparecen cuando llega a su casa?
• Por la naturaleza de su trabajo, ¿está expuesto a pasto, polvo de la madera, polvo de granos, metales, caspa de animales, hongos u otros químicos?
• ¿Se relacionan sus síntomas con cierta hora del día o estación del año?
• ¿Está la ventilación y el sistema de aire acondicionado funcionando en forma correcta?
• ¿Usan productos de limpieza irritantes (cloro, por ejemplo)?
• ¿Usan desodorantes ambientales o perfumes?
• ¿Alguno de sus colegas fuma?

“Los alergistas están entrenados para hacerse una idea general”, dice Winders. “Como un detective, el alergista combina la evidencia de su historial médico, los síntomas que tiene cuando está en el trabajo, un examen físico y un test de alergia para hacer un diagnóstico y un plan de tratamiento”.

Si su doctor determina que es alérgico a algo en su trabajo, hable con su empleador sobre maneras de reducir su exposición a esos alérgenos o irritantes. Puede ser tan simple como mejorar la ventilación dentro de la oficina o en las áreas donde se manejan los equipos (fax o impresora, por ejemplo), limpiar el moho o polvo de las áreas de almacenamiento o usar una máscara respiratoria para proteger o reducir la exposición.

Si su empleador se rehúsa a colaborar puede contactar a OSHA (800-321-6742) para solicitar una inspección al lugar. Su llamada será confidencial.

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