La importancia de vivir en un hogar libre de humo

Todos los días, doce millones de niños son expuestos a humo de segunda mano en sus hogares, y más de 40 por ciento de ellos, cuyas edades fluctúan entre los 2 y 11 años, viven por lo menos con un fumador [Fuente: www.mayoclinic.com].

Aunque respirar humo de segunda mano no es saludable para nadie, los niños son aún más vulnerables al humo que los adultos. Los pulmones de los niños todavía se están desarrollando, por lo tanto el ritmo de su respiración es más rápido que el de las personas mayores. Además, ellos tienen menos control de lo que respiran dentro de sus hogares.

Si usted fuma en su hogar, considere cómo esto afecta a la salud de los niños:

  • Ataques de asma más severos y frecuentes
    El humo de segunda mano irrita las vías respiratorias y desencadena síntomas de asma. Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), los niños que respiran humo de segunda mano tienen episodios de asma mucho más severos y sus pulmones no funcionan tan bien como los de los niños que no están expuestos al humo de cigarro. Inhalar humo de segunda mano puede ser también una de las causas del asma en los niños. Un estudio publicado en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, indica que el número de niños diagnosticados con asma a la edad de 6 años o menos es doble en las familias que fuman.
  • Mayor riesgo de infecciones en las vías respiratorias inferiores (bronquitis y neumonía)
    Según la Agencia de Protección Ambiental (EPA, del inglés Environmental Protection Agency), estar expuesto al humo de segunda mano causa aproximadamente 225.000 infecciones de las vías respiratorias inferiores en niños menores de 18 meses, lo cual resulta en 15.000 hospitalizaciones al año. El humo de segunda mano también puede agravar la sinusitis, rinitis, fibrosis quística y problemas respiratorios crónicos, así como la tos y el goteo nasal en los niños.

  • Infecciones al oído más frecuentes
    El inhalar humo de segunda mano irrita la trompa de Eustaquio (que conecta la parte de atrás de la nariz con el oído medio) y causa la acumulación de fluidos.
  • Mayor riesgo del síndrome de muertes súbitas en lactantes
    Los hijos de madres que fuman durante y después del embarazo están tres veces más propensos a morir por síndrome de muerte súbita que aquellos de padres no fumadores. La EPA estima que estar expuesto a humo de segunda mano causa 2.300 muertes súbitas al año.

 

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