Influenza H1N1

Al igual que todos los virus que causan influenza (flu), el H1N1 (o conocido en un principio como gripe porcina) afecta el sistema respiratorio: nariz, garganta y pulmones.

Los niños pequeños son generalmente los más susceptibles a contraer el flu y a tener complicaciones relacionadas, y en el caso del H1N1, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) indican que se espera que mayor cantidad de gente se infecte con H1N1 en comparación al número promedio de una época de flu común, ya que se trata de un virus nuevo.

¿Cuán seria es la influenza?

La influenza (flu) puede ser muy seria, especialmente para bebés, menores de 5 años y gente de cualquier edad con una condición crónica como asma y otros problemas a los pulmones, diabetes, enfermedades al corazón o deficiencia en el sistema inmunológico.

Se ha estimado que más de 20 mil niños menores de 5 años son hospitalizados debido al flu cada año en los Estados Unidos, y otro número considerable tiene que ir al doctor o a la sala de urgencia.

Las complicaciones por el flu pueden incluir neumonía (cuando los pulmones se infectan y se inflaman); deshidratación (cuando un niño está tan enfermo que no es capaz de ingerir suficiente fluidos para suplir la pérdida de agua del cuerpo); y empeoramiento de problemas médicos preexistentes como enfermedades al corazón, asma, encefalopatía (inflamación del cerebro), sinus e infecciones a los oídos.

¿Cómo se contagia el H1N1?

Las personas que tienen flu pueden contagiar a otras empezando el día anterior en que sus síntomas aparecen y continuar 5-7 días después. Este periodo puede ser más largo con el H1N1 y especialmente si afecta a los niños.

El virus se esparce principalmente de persona a persona –cuando se respiran gérmenes de la tos o estornudos de alguien enfermo. El contagio también se produce al tocar algo que anteriormente ha sido tocado por alguien enfermo, y luego tocar sus ojos, nariz o boca.

La mejor manera de prevenir que un niño se contagie es mantenerlo alejado de personas enfermas y mantener sus manos y juguetes (y todo lo que pueda ir a sus bocas) limpio.

A continuación le indicamos algunos consejos para que usted y su hijo se mantengan alejados de los gérmenes:

  • Si alguien tiene flu en su hogar, evite los besos en la cara o en la boca.
  • Cubra su nariz y boca con un pañuelo de papel cada vez que tosa o estornude. Bote el papel a la basura (o lleve consigo una bolsa que pueda cerrar como basurero temporal). Si no tiene un pañuelo de papel, cubra su boca con la manga a la altura del codo (esta es un área del cuerpo que entra menos en contacto cuando se interactúa con otra gente o niños, así como con manillas de puertas u otros objetos que debe tocar frecuentemente).
  • Lave sus manos seguido con jabón y agua o con un limpiador/sanitizante en base a alcohol. Cuando use un gel, refriegue sus manos hasta que éstas estén secas.
  • Evite tocar sus ojos, nariz o boca, que es por donde los gérmenes entran a sus vías respiratorias
  • Manténgase al menos seis pies (casi dos metros) de alguien que esté enfermo. Los gérmenes no viajan más que eso a través del aire.
  • Mantenga, en general, su casa y artefactos domésticos desinfectados (baño, cocina, mesones, lavaplatos, manillas de puertas, electrodomésticos, controles remotos, juguetes, etc). Estudios indican el virus de la influenza puede vivir en superficies duras entre 2-8 horas.
  • Mantenga toallas especiales para la persona enferma, así como ropa de cama.
  • Enseñe a los niños a no compartir nada que vaya en sus bocas o cerca de sus caras, como comida, juguetes, toallas, cepillos de dientes o pasta de dientes.
  • Use toallas de papel o servilletas en vez de pañuelos de tela.
  • Evite la multitudes cuando sea posible.

Si mi hijo tiene asma, ¿Cómo puedo protegerlo de la influenza?

La primera cosa que puede hacer por un niño con asma es visitar a su proveedor de salud y actualizar su plan de acción para el asma. Asegúrese de seguir el esquema de medicinas que le da el doctor, y pregunte qué debe hacer si su hijo desarrolla síntomas de flu. Además, reabastezca sus medicinas para el asma, para que tenga suficiente disponible en caso de que las necesite.

El paso siguiente es estar seguro de que su hijo reciba las dos vacunas del flu: la de flu común y la del H1N1. Asegúrese de que todos los miembros de la familiar reciban las vacunas.

El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), recomienda que todos los niños de entre 6 meses y 5 años de edad reciban la vacuna del flu cada otoño. La vacuna es especialmente manufacturada cada año de acuerdo al tipo de flu que los expertos esperan aparecerá en Estados Unidos. La vacuna para el H1N1 está actualmente en producción y se espera esté disponible durante el otoño.

Para protección total en contra de la influenza los niños necesitan recibir las dos vacunas. Esto puede requerir varias inyecciones ya que los niños pequeños necesitan dos dosis de la vacuna H1N1 (además de dos dosis de la vacuna para el flu común, si es la primera vacunación del niño).

Recuerde que el spray nasal de la vacuna para el flu llamado FluMist® no es recomendado para la gente con asma debido a que potencialmente puede causar broncoespasmos.

¿Qué hago si mi hijo se contagia?

Los síntomas del flu común y del H1N1 son similares: fiebre, tos, dolor de garganta, romadizo, dolores al cuerpo, escalofríos y fatiga. Algunos niños tienen vómito y diarrea.

Si su hijo es menor de 5 años y tiene síntomas de flu CDC recomienda que llame a su proveedor de salud u obtenga ayuda médica de inmediato.

La influenza es muy diferente del resfrío común. Típicamente, un niño que tiene fiebre y no tiene ningún síntoma nasal generalmente tiene influenza. Un niño que no tiene fiebre pero mucha congestión nasal, generalmente tiene un resfrío, no influenza.

Deje a su hijo en casa, alejado de otras personas. No permita que vaya a la escuela, o a su centro de cuidado diario hasta que no tenga fiebre por al menos 24 horas.

Lleve al niño (no importa la edad) al doctor o a la sala de emergencia si tiene alguno de estos síntomas:

  • Respiración rápida o problemas para respirar
  • Color gris o azulado en la cara
  • No está tomando suficientes fluidos
  • Tiene vómitos
  • No camina y no interactúa con el resto
  • Está tan irritable que no quiere ser ni siquiera tomado en brazos
  • Los síntomas de flu parecen mejorar pero vuelven con fiebre y más tos
  • El niño tiene otras condiciones de salud como asma u otra enfermedad pulmonar, o diabetes o una enfermedad al corazón y desarrolla síntomas del flu incluyendo fiebre o tos.

¿Están los niños más en riesgo de contraer H1N1?

Sí, los menores de 5 años están más en riesgo de contraer H1N1 que los niños mayores. Y debido a que la vacuna del flu no es recomendada para menores de seis meses, padres y cuidadores deben tomar extra protección para evitar exponer a los bebés al contagio.

Algunos consejos:

  • Todas las personas y cuidadores que estén en contacto con el bebé debieran recibir la vacuna para el flu común y la vacuna para el H1N1.
  • Sólo los familiares y cuidadores que no estén enfermos debieran cuidar a los niños.
  • Si está enfermo y debe cuidar a su bebé, utilice una mascara (quirúrgica o N95).
  • Ponga una toalla o manta limpia sobre su hombro cuando tome a su bebé.
    • El virus de la influenza no es transmitido a través de la leche materna, por lo que si está amamantandocontinúe haciéndolo; su leche contiene anticuerpos que ayudarán a su bebé a defenderse de la enfermedad. No obstante, si usted está enferma:
      • Utilice una bomba para extraer su leche y pida a alguien de su familia que no esté enfermo que se la dé a su hijo en una botella, o
      • Use una máscara o respirador mientras su bebé está amamantando y ponga una toalla o manda limpia entre usted y su bebé.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a que se sienta mejor?

  • Si su hijo no está confortable porque tiene fiebre, puede darle acetaminofeno (Tylenol) o ibuprofeno (Motrin, Advil). Siga las instrucciones del envase. No le de productos que contengan aspirina.
  • Tos y medicinas para la tos no ayudan y no deberían ser usadas en niños menores de 4 años.
  • Haga que su hijo tome mucha agua.
  • Si está amamantando, hágalo más seguido. Los bebés enfermos necesitan más fluido que cuando están sanos. Si su hijo está muy enfermo y no quiere amamantar, intente darle leche usando una taza, una botella o un gotario.
  • Medicinas antivirales como Tamiflu® o Relenza® pueden ser utilizadas para tratar tanto el flu común como el H1N1. No curarán la enfermedad, pero puede aliviar los síntomas más rápido. Tamiflu ha sido aprobado para niños mayores de 12 meses. Relenza no es para niños de menos de 5 años o gente con asma.

¿Qué pasa con las guarderías?

  • Deje al niño enfermo en la casa y no lo lleve a la guardería hasta que no haya tenido fiebre por 24 horas.
  • Esté atento a lo que pasa en el área donde vive y siga las recomendaciones de las autoridades de salud pública. Si el virus está causando más contagios en un área específica, las autoridades cerrarán los programas o facilidades de cuidado infantil y cancelarán los eventos públicos.
  • Esté preparado en caso de que la guardería o escuela de su hijo cierre.
  • Si la guardería o escuela de su hijo cierra y su hijo está sano, debe mantenerlo en casa y evitar exponerlo a aglomeraciones o grupos de gente. Si los dos padres trabajan tendrán que unirse a otros padres y turnarse para quedarse en casa con los niños, que ojalá sean menos de seis para minimizar el riesgo de expandir gérmenes.

Más información: Centro para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC)

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