Entender el asma: un paso a la vez

 

Por Nancy Sander, Presidenta y Fundadora.

Recuerdo haber pensado, “Si pudiera comprender el asma… realmente entender lo que ocurre en los pulmones de mi hija, quizás pueda vencerlo”.  Revisé diagramas y esquemas técnicos, leí las definiciones y las opiniones médicas y separé los hechos de los mitos – cosas que muchos de ustedes estarán haciendo ahora mismo.  Lo que aprendí fue que por más misterioso y engañoso que parezca el asma, al comprenderlo bien, ¡puede ser predecible!

Para “conquistar el asma”, primero hay que conocer la mecánica (fisiología) de la respiración y el porqué de esta condición  ¡Sigamos entonces!

Póngase derecho, de pie o sentado, y mantenga los hombros hacia atrás.  Respire lentamente por la nariz mientras sigue leyendo.  Cuando inhalamos, los pelos en la nariz filtran polvo y otras partículas del aire que entra y sale por los orificios nasales.  El aire pasa por una área esponjosa al lado del cerebro y continúa hacía abajo hasta llegar a las vías respiratorias grandes; luego se dispersa, como ramas de un árbol, por vías aéreas cada vez más pequeñas y finalmente desemboca en billones de sacos de aire.

Desde aquí se recogen nuevas moléculas de oxígeno que son transportadas al resto del cuerpo a través de los vasos sanguíneos.  Si aún está sosteniendo la respiración, ponga la palma de su mano frente a la boca y exhale lentamente hacia ella.  Esto no es para saber si tiene mal aliento, sino para que sienta el aire húmedo y tibio, me atrevo a llamarlo “gas”, ya que es dióxido de carbono que sale de su cuerpo.

El tórax del típico hombre adulto contiene la cantidad suficiente de vías respiratorias (piense en carreteras) para cubrir la superficie de una cancha de tenis.  Imagine lo larga y delgadas que éstas son. Hay, además,  bandas musculares que rodean las delicadas vías respiratorias para mantenerlas abiertas.

Recubriendo la superficie de las vías respiratorias, hay mucosidad, cilios (vellos finos que atrapan y expulsan las partículas extrañas), y células inmunitarias que se hinchan y revientan, liberando productos químicos como  reacción a los alérgenos, irritantes y  gérmenes.

Combatiendo el asma

El asma se manifiesta en las vías respiratorias cuando el sistema inmunitario lanza un ataque violento  a los invasores (es como llamar a todo el ejército para matar una mosca); o  cuando el cuerpo está simplemente saturado por estos invasores y no puede defenderse sin provocar su propia derrota.  Los alérgenos, irritantes y gérmenes activan a una variedad de mastocitos y otras células para que entren en acción.  Las vías aéreas se inflaman a medida que las células inmunitarias se revientan (se autodestruyen), liberando químicos y líquido para eliminar a los invasores, y para reclutar a la vez células de reemplazo que harán el mismo trabajo.

Ya lo sé, es posible que tenga a leer todo esto más de una vez, pero tenga paciencia.

Acuérdese que las vías aéreas se inflaman con muy poco. Las bandas musculares que las rodean se ponen tensas debido a la presión, se producen espasmos y se aprietan, provocando tos y a veces sibilancias.  Si pudiéramos ver lo que ocurre por dentro, observaríamos que algunas vías respiratorias están tapadas con mucha mucosidad.  Mientras más inflamadas e hinchadas estén las vías aéreas, más obstrucción y menos circulación de aire habrá en ellas.

Cuando los síntomas se notan, ¡la fuerza pulmonar ya se ha reducido en un mínimo de 20 por ciento!  Desde luego, usted puede sentirse bien mientras está sentado en el escritorio; o su hijo puede sentirse bien mientras juega con videojuegos o hace un rompecabezas;  pero algo tan simple como reír, llorar, correr, cantar o inclusive acostarse a dormir podría causar que todo empeore drásticamente.  No es normal que se escuche constantemente la respiración de un niño o que esté siempre congestionado.  Asimismo, no es bueno que tenga episodios de tos a lo largo de la noche o al despertarse por las mañanas.  Respirar es fundamental en el diario vivir: cuanto mejor respiremos, mejor dormiremos, pensaremos y trabajaremos.

Si piensa que puede sufrir de asma, consulte a su médico. Un diagnóstico temprano es clave para controlar sus síntomas y vivir una vida sana y productiva.

Publicado en Asma