Resfríos y gripe

Nariz tapada, dolor de garganta o tos. Estos síntomas, originados por un resfrío común o una gripe (flu), son para la mayoría sólo algo incómodo y molesto. Sin embargo, para el que padece de asma incluso una infección respiratoria leve puede significar mayores problemas y provocar síntomas como silbido en el pecho, falta de aire o aliento y serias dificultades para respirar. Los síntomas del asma son generalmente más severos cuando se sufre de una infección respiratoria.

Con asma, cualquier infección respiratoria puede afectar directamente los pulmones causando inflamación, lo que conllevaría a la aparición de síntomas. Asimismo, el riesgo de desarrollar complicaciones como neumonía, bronquitis o infección de oídos es mayor, ya que las defensas del organismo son más bajas.

Cuando alguien tiene un resfrío, la secreción nasal (moco) se llena de virus. Cada vez que la persona estornuda o se limpia la nariz los virus se propagan. Un resfriado se puede adquirir inhalando los virus (por estar sentado cerca de alguien que estornuda) o al tocarse la nariz, los ojos o la boca después de haber tocado algo contaminado (si la persona resfriada usó el teléfono y usted lo usa inmediatamente después).

Aunque no existe una forma segura de prevenir los resfríos o la gripe, ya que los virus pueden estar en todas partes, si sigue los consejos que le damos a continuación, quizás pueda protegerse de los virus.

  • Manténgase al menos a un metro de distancia de una persona resfriada: los virus del resfrío viajan en las gotas de saliva que pueden salir de la boca de una persona cuando tose o estornuda. Si esas gotas caen en sus ojos o nariz, es muy probable que usted amanezca resfriado. Si no puede evitar estar al lado de una persona resfriada, use una bufanda para taparse la boca, o una máscara respiratoria.
  • Evite los espacios cerrados: si está en casa, intente abrir las ventanas al menos una vez al día para que circule el aire y se renueve. El aire acondicionado reduce la humedad del ambiente y puede resecar las mucosas nasales, cuya función es atrapar los virus y expulsarlos. Se recomienda, en estos casos, tomar un vaso de agua cada dos horas.
  • Lávese las manos con frecuencia: las manos limpias previenen infecciones. Lavarse las manos es una de las medidas más simples, pero la más importante, a la hora de prevenir el contagio de enfermedades, especialmente las enfermedades infecciosas como el resfrío y la gripe. Evite tocarse los ojos, nariz y boca, pues éstos son los puntos de entrada de los gérmenes al cuerpo.
  • Limpie los objetos contaminados: recuerde que los gérmenes del resfrío pueden sobrevivir hasta tres horas sobre cualquier objeto. Si alguien en su familia está enfermo hay que tener cuidado con los objetos que toca, como el teléfono, manijas de puertas, grifos etc. Desinféctelos con spray o toallas desinfectantes para evitar que los virus se esparzan.
  • Haga ejercicio regularmente: se ha comprobado que ejercitar el cuerpo contribuye a aumentar la resistencia del organismo a las infecciones. Si tiene asma, pregunte a su médico cuál es el mejor ejercicio para usted. El ejercicio regular fortalece su sistema cardiovascular y puede disminuir su sensibilidad a los desencadenantes del asma.
  • Coma bien: una alimentación nutritiva mantendrá su sistema inmunológico en buenas condiciones. Recuerde comer frutas y verduras frescas diariamente.
  • Duerma bien: descansar y dormir lo necesario hará que su sistema inmunológico se mantenga en buen estado.
¡No olvide lavarse las manos! ¿Cómo lavarse las manos?
  • Después de ir al baño
  • Después de taparse la nariz o la boca al estornudar
  • Después de tocar cualquier elemento que pueda estar contaminado
  • Antes de tocar o preparar alimentos
  • Antes de comer o beber
  • Antes de cepillarse los dientes

*Si no tiene agua o jabón a mano, use desinfectante o antiséptico instantáneo

  • Mójese las manos con agua tibia
  • Échese abundante jabón en las manos
  • Frótese las manos durante 15-20 segundos (el tiempo que dura en cantar dos veces el Cumpleaños Feliz), prestando especial atención a la zona entre los dedos y debajo de las uñas
  • Enjuáguese cuidadosamente las manos con agua tibia
  • Séquese las manos con una toalla desechable
  • Utilice la toalla desechable para cerrar el grifo del agua y abrir la puerta

 

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Publicado en Asma