Diagnóstico y tratamiento para el asma

Cuando a una persona le diagnostican asma muchos miedos y preguntas vienen a la cabeza. ¿Qué hago si no puedo respirar? ¿Podré hacer mi vida normal? ¿Podré hacer deportes? ¿Tendré que tomar medicinas por el resto de mi vida? Antes de buscar respuestas, lo importante es saber que con un buen tratamiento es posible manejar el asma, evitar los síntomas y vivir una vida normal y productiva. Para lograr esto recuerde que el manejo del asma implica mucho más que sólo tomar medicamentos: deberá reconocer cuáles son los factores que desencadenan sus síntomas, tomar medicinas a diario si su médico se las indica, saber cuándo y cómo utilizar un inhalador de alivio rápido y no olvidar las visitas de seguimiento con su médico.

Evaluación inicial y diagnóstico

Para saber realmente si tiene asma, su doctor debe evaluarlo y hacerle una serie de exámenes.

Esta evaluación puede incluir:

  • Historia clínica y antecedentes familiares de asma y/o alergias.
  • Auscultación en el pecho para reconocer si hay sibilancias (silbido en el pecho).
  • Prueba de provocación bronquial. Esta prueba busca conocer su sensibilidad respiratoria y se realiza mediante espirometría, midiendo repetidamente el funcionamiento de los pulmones durante actividad física o después de recibir dosis crecientes de aire frío, o bien de inhalar una sustancia química especial.
  • Si piensa que su asma es causada por ejercicio, indíquelo a su médico. El deberá hacerle los exámenes correspondientes, como pruebas respiratorias pre y post esfuerzo.
  • También debe confirmar que los síntomas responden a las medicinas de alivio rápido (albuterol y levalbuterol), ya que si los síntomas no desaparecen, puede que se trate de otra enfermedad.
  •  Pruebas de alergia para saber si las alergias afectan su asma (ej. polvo, caspa de animal, polen, etc.).
  • Exámenes para descartar otras enfermedades que pueden confundirse con asma, como sinusitis, reflujo gastroesofágico, disfunción de las cuerdas vocales o apnea del sueño.

Plan de acción para el asma

Si es diagnosticado con asma, su proveedor de salud DEBE darle un plan de acción para el asma adecuado a su persona, y usted debe seguirlo tal como el doctor se lo indica. Este plan incluirá una lista de sus desencadenantes (lo que causa su asma), las medicinas que debe tomar y su frecuencia, y cómo reconocer cuando su asma está bajo control o cuando los síntomas se hacen más severos y debe pedir ayuda médica de urgencia. Con un plan de acción adecuado, la mayoría de las personas con asma pueden controlar exitosamente sus síntomas.

El plan de acción se basa en colores –verde, amarillo y rojo- dependiendo de la severidad de los síntomas. Sin embargo, aunque el asma esté controlada, es importante hacerse chequeos médicos periódicos para evaluar si el tratamiento está funcionando.

Ver el Plan de tratamiento contra el asma (PDF)

Corticoesteroides

Los corticosteroides inhalados tratan la causa principal del asma a largo plazo: el edema y la inflamación de las vías respiratorias. Esto es importante ya que previene los síntomas y mantiene el asma bajo control. Como parte de su plan de acción del asma, su proveedor de salud puede prescribirle el uso de alguno de estos anti-inflamatorios, ya sea para uso oral o inhalado. Su doctor determinará cuál es el más adecuado para usted y el tiempo que deberá utilizarlo.

Visitas de seguimiento

Es muy importante que visite a su médico en forma regular para que determine si su asma está bien controlada o si es necesario modificar el tratamiento. Recuerde que usted es quien debe aprender a controlar su asma, llevar un registro de sus síntomas, de cada vez que debe usar su medicina de alivio rápido (inhalador), de cómo está controlando sus desencadenantes y en general, de la calidad de vida que tiene (si puede hacer su vida normal, si puede dormir bien por las noches, si no tiene que perder días de trabajo o escuela debido al asma).

Antes de visitar al médico, es recomendable que usted se prepare. Escriba todas las preguntas que quiera hacerle al médico, incluyendo dudas sobre las medicinas, efectos secundarios, etc.

Cuando visite al médico, recuerde…

  • Para que el médico le ayude, usted tiene que ayudar al médico. Comience por decirle todos los medicamentos que usa — aunque sean hierbas, vitaminas, minerales, o suplementos alimenticios. Toda la información que le dé al médico le servirá para que su “Plan de Acción del Asma” sea más personalizado.
  • Describa el ambiente y las condiciones de su hogar y si hay algún lugar en su casa donde usted presenta más síntomas. El médico debe saber si usted tiene alfombras, si su casa es húmeda, si tiene animales domésticos o si alguien fuma en su casa. También, mencione los productos de limpieza y desodorantes ambientales que usa.
  • Tenga una lista de preguntas ya preparadas. Para evitar que se le olviden detalles o preguntas que quiere hacerle al médico, llévelas escritas en un papel o libreta. Y si puede anotar las respuestas para repasarles en su casa, mucho mejor.
  • Antes de terminar su consulta, asegúrese de que TODAS sus preguntas hayan sido contestadas y que usted entiende todo lo que debe hacer con los medicamentos.
  • Si es posible, trate de llevar a algún familiar o amigo cercano a la consulta. Así pueden después comentar lo que dijo el médico o compartir ideas.

Recuerde que un factor importante en el manejo del asma- y en el de cualquier otra enfermedad es la educación. Leer, informarse y preguntar sin miedo ayuda a tener más conocimiento sobre la enfermedad, los medicamentos y las medidas preventivas

Agentes medioambientales

¿Sabía que la contaminación en el interior de casas y edificios es de 2 a 3 veces más alta que la que existe al aire libre? Si su asma es producida por alguna alergia – como ácaros del polvo, moho, humedad, caspa del pelo de animales caseros (perro, gato, etc), residuos de cucarachas y/o ratones u otros alérgenos que se pueden encontrar en espacios cerrados– debe poner especial atención en mantener su hogar libre de estos causantes. Si sus vías respiratorias son sensibles a factores irritantes como desodorantes ambientales, limpiadores con aroma, cloro o perfumes, debe evitar utilizarlos y buscar alternativas. Más información en http://www.aanma.org/publication/publications-en-espanol/.

Uso del inhalador

Un inhalador es un dispositivo que contiene medicina y que suministra una cantidad específica de medicamento a sus pulmones. También se conocen como “medicinas de alivio rápido”, ya que permiten –en la mayoría de los casos– que los síntomas más inmediatos desaparezcan y la persona recobre el aliento.

Un inhalador de alivio rápido va a funcionar bien en la medida en que se utilice de la manera correcta. Lea cuidadosamente las instrucciones que vienen en el envase, y ponga especial énfasis en la preparación previa a su uso y su limpieza.

A pesar de que hay algunas diferencias entre ellos, hay consideraciones comunes que debe tener en cuenta al momento de utilizarlos:

  1. Póngase de pie o siéntese con la espalda recta
  2. Agite el inhalador con fuerza por un par de segundos
  3. Retire la tapa
  4. Respire lo más profundo que pueda, bote el aire, ponga el inhalador en su boca y cierre los labios alrededor e inhale lentamente mientras al mismo tiempo activa el inhalador.
  5. Continúe inhalando lentamente por 3 a 4 segundos
  6. Mantenga su respiración por unos 10 segundos (cuente mentalmente del 1 al 10), retire el inhalador de su boca y bote el aire lentamente.
  7. Espere algunos minutos antes de iniciar el proceso nuevamente, en caso de que necesite una segunda dosis.
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Publicado en Asma